domingo, 16 de agosto de 2015

EL CLASICO PEHUAJENSE VOLVIO A TEÑIRSE DE AZUL

En un partido que tuvo su mejor expresión durante el segundo tiempo, Deportivo venció 2 a 1 a Estudiantes en condición de visitante. Lorenzo Ferrara abrió el marcador para el último campeón de la Liga Pehuajense de Fútbol, igualó transitoriamente Carlos Negri y Diego Cañete decretó de penal el triunfo definitivo. El conjunto local jugó más de 50 minutos con un futbolista más, ya que fue expulsado Andrés Collado por un codazo a intancias del línea N° 2.-
Desde el vamos los dirigidos por Gustavo Iglesias plantearon un partido cerca del arco rival, aprovechando el dinamismo que generaba su volumen físico juvenil y la continua rotación de tres cuartos de cancha para adelante. Más allá de carecer de la profundidad suficiente en la mayoría de sus embestidas, fue Estudiantes el que se adueñó de la pelota en la mayor parte del cotejo.
Deportivo supo esperar y golpeó en los momentos determinantes, al punto que no perdonó los pocos errores que cometieron los dueños de casa. Mostró su mejor versión, aunque resulte paradójico, cuando se quedó con un hombre menos. Eligió retroceder algunos metros a la hora de defender, pero lo hizo criteriosamente porque cortó sistemáticamente la estocada final del albinegro. 
Hubo dos planteos un tanto disímiles. La juventud de los estudiantiles estuvo representada por un 3-4-3, un esquema que tuvo como protagonistas destacados a los dos mediocampistas centrales: Felipe González y Juan Guerrero. Recuperaron incontables pelotas, fueron los conductores en la zona media y pasaron al ataque generando daño en territorio enemigo.
Otro de los rendimientos altos de Estudiantes fue el arquero Lucas Morán. Se apoderó de todos los centros que llegaron a su zona, además de intervenir eficazmente en la mayoría de las veces que fue exigido. Padeció la fatalidad de cometerle penal a Francisco Orellano, una acción que desembocaría en la derrota definitiva.
Por el lado de Deportivo, saltó al campo de juego con un 4-4-2, sistema al que prácticamente no le puso sacar frutos. Debió sufrir una expulsión para modificar su dibujo a un 4-4-1, que circunstancialmente se transformó en un 4-3-2. Estas disposiciones le rindieron muy bien, sobre todo al momento de contragolpear.
Hizo valer la jerarquía y experiencia de sus futbolistas, quienes no se desesperaron ante la inferioridad numérica. Aunque sin dudas su mejor virtud fue la de saber explotar la riqueza que representa un plantel muy amplio, en el que los relevos cobran más relevancia que los propios titulares.
Lorenzo Ferrara fue el futbolista más destacado y determinante del cotejo. Convirtió el primer gol y brindó una asistencia que finalizó con el penal a Orellano. Estuvo escoltado por un Diego Cañete que volvió a aportarle soluciones concretas en el sector ofensivo, cuando ingresó desde el banco.

PRIMER TIEMPO
El volante local Juan Guerrero fue el responsable de la primera aproximación que tuvo el encuentro a los seis minutos. Abandonó el sector de recuperación, pasó al ataque y por poco no abrió el marcador. A los 8´ la respuesta de Deportivo llegó a raíz de una combinación entre Omar Sosa y Ferrara, pero la pelota se iría lejos del arco que daba al acceso Kirchner.
A los 16´ llegó la jugada más polémica que tuvo el juego. Estudiantes elaboró una buena maniobra por la derecha que culminó en un certero centro rasante a Lucas Palacios, quien cayó dentro del área cuando estaba a punto de empujar la pelota al gol. Toda la parcialidad local pidió penal, reclamando una infracción de Julián Huguenín, pero el juez Rivero no vio infracción.
La primera acción de relieve que protagonizó Andrés Collado fue una certera asistencia a Omar Sosa, desde unos 50 metros. El delantero avanzó unos metros y definió desviado desde media distancia. La segunda aparición importante del “Chavo” fue en un contexto no necesariamente futbolístico: vio la segunda tarjeta amarilla y debió abandonar el campo de juego a los 41´, luego de que el segundo asistente Lucas Funes marque un manotazo sobre el rostro de Juan Guerrero.
En la última llegada del tiempo inicial David Cadorín hizo lucir a Julio Díaz, cuando la pelota ingresaba en el primer palo del golero azul.

ETAPA COMPLEMENTARIA
Al minuto Felipe González intentó sorprender desde lejos, pero su remate se perdió en el saque de arco. De esta manera el conjunto de Iglesias volvía a adueñarse de la primera llegada y mostraba de esta manera su ambición de ponerse en ventaja.
Justamente la citada tendencia lo hizo ser víctima de su propia intensión de progresar en el campo de juego, muchas veces sin la pausa necesaria que requería cada triangulación en los momentos de generar juego. Lorenzo Ferrara aprovechó una desinteligencia en una salida de Estudiantes y recuperó el balón cerca del círculo central. Avanzó de manera imparable y, cuando quedó mano a mano con Morán, definió cruzado para decretar el 1 a 0 favorable a Deportivo.
Cuando aparecían los fantasmas de la desesperación y la incertidumbre albinegra, a los 16´ Carlos Negri capitalizó otro error de un jugador contrario. Se quedó con una imperfección de Huguenín y estampó de manera potente el 1 a 1 ante la estéril salida del golero Julio Díaz.
A partir de ese momento se suscitó una catarata de alternativas que regalaron sendas emociones. A los 20´y a los 21´ David Cadorín e Iñaki Lizazo encabezaron aproximaciones peligrosas que culminarían en respectivos tiros de esquina.
Inmediatamente después, el guardameta Morán le ahogaría el gol a Diego Cañete; y posteriormente el propio delantero asistiría con un gran centro a Martín Ríos, quien no convirtió por escasos centímetros.
A los 30´ el propio Ríos exigió al arquero albinegro durante un tiro libre que tenía como destino el ángulo superior derecho. 60 segundos después una respuesta de Estudiantes le cedió a Lucas Palacios la posibilidad de definir dentro del área, en una ejecución que besó literalmente el palo derecho de Julio Díaz.
Cuatro minutos más tarde, llegaría el ya citado penal de Morán a Orellano. Diego Cañete lo transformó en gol y estampó el definitivo 2 a 1. Francisco Orellano tuvo la posibilidad de estirar la diferencia  a los 44´, pero su intensión se esfumó gracias a la enésima respuesta de Lucas Morán.
Las líneas finales se las robó Federico Esper. El jugador local tuvo en su pie derecho dos claras posibilidades para lograr la ansiada igualdad. Cuando iban 46´ recibió una descarga atrás dentro del área contraria y su remate encontró la pierna eficaz del defensor Leandro Galeano. Mientras que a los 47´ volvió a recibir cerca del arco rival, ensayó un instantáneo puntinazo que se estalló en el travezaño. Fue un final no apto para cardíacos, en el que Estudiantes intentó torcer el rumbo del partido hasta el mismísimo último instante del partido.


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